Categoría: Derecho ambiental

Daños ambientales (III): los fosfoyesos de Huelva

fosfoyesos de HuelvaEl caso de los residuos de fosfoyesos en las marismas del Tinto (Huelva) se trata de un supuesto de exclusión de la responsabilidad medioambiental. Los residuos de los fosfoyeyos de Huelva se trata de un caso de fuerza mayor.

Historia del caso

En 1965 se instaló la empresa Fosfórico Español que se dedicaba a la producción de ácido fosfórico y sulfúrico. La fabricación de este ácido creaba residuos llamados fosfoyesos y estos compuestos se almacenan en una balsa. Entre 1967 y 1968, se otorgan concesiones administrativas (Concesión de la Dirección General de Costas) a la empresa para que ocupara unas parcelas cerca del río Tinto para construir depósitos para recoger esos residuos y desde 1968 empezó a verter a la marisma del Tinto y a los cauces estos residuos. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía dio la licencia de vertido.

Se han estado vertiendo estos residuos en las marismas durante unos 45 años.

Esto ha supuesto graves problemas tanto al entorno como a la salud de las personas. Un Informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la situación ambiental y sanitaria de Huelva, indicó que hay un aumento en la mortalidad por cáncer y supera la media de otras provincias andaluzas.

La producción de este ácido pasó por varias empresas, la última que la adquirió fue Fertiberia. En 1995, presentó un proyecto para la reordenación de estos vertidos en respuesta del Plan Corrector de Vertidos Industriales para poder reducir la contaminación de la ría de Huelva. Se tenía que dejar de verter fosfoyesos y ocupar nuevas superficies aunque se permitía el depósito en altura.

Casos de daños ambientales (II): desastre del Prestige

En un post anterior examinamos el caso del desastre de la mina de Aznalcóllar, analizamos si se hizo efectiva la responsabilidad ambiental y su principio “quien contamina, paga”.

Hoy vamos a hablar sobre el desastre del Prestige que ha sido uno de los mayores desastres medioambientales sufrido en España.

Historia del caso

recorrido del PrestigeEl 13 de noviembre de 2002 un petrolero salió de Letonia y sufrió un accidente a 61 kilómetros del cabo Finisterre (Galicia), se produce una grieta en el casco y comienza a verter fuel. El barco llevaba 75.000 toneladas de crudo, quedando a merced de un temporal. Salvamento rescata a toda la tripulación, salvo al capitán y dos técnicos.

El 14 de noviembre los remolcadores llevan el barco a 3 millas. Éste continúa perdiendo fuel. El viernes la grieta se hace más grande. Se vuelve a remolcar lo más lejos posible de la costa, la grieta tiene 35 metros.

Tres días después del accidente el chapapote llega a las playas gallegas. El 18 de noviembre es remolcado más adentro y finalmente, el 19 de noviembre por la mañana el barco se parte en dos y naufraga a 250 km de la costa de Galicia.

Casos de daños ambientales (I): desastre de Aznalcóllar

daños ambientalesLa responsabilidad medioambiental se rige por el principio “quien contamina, paga”, pero ¿realmente esto funciona? ¿cuando hay un desastre ecológico, se hace uso de este tipo de responsabilidad?

En España hemos tenido casos de daños ambientales y en la mayoría de ellos, no ha habido responsables. Examinaremos en distintos post algunos de ellos como: el desastre de Aznalcóllar, el caso del Prestige o el caso de los residuos de fosfoyesos en las marismas del Tinto (Huelva).

Desastre de Aznalcóllar

Fue un desastre ecológico producido por la rotura de la presa de lodos de minas de Aznalcóllar (Sevilla) cerca del Parque de Doñana. Propiedad de la empresa multinacional sueca Boliden-Äpirsa.

Historia del caso

El 25 de abril de 1998 se produjo este desastre. Se producía la rotura de una presa minera de la empresa Boliden vertiendo desechos con una alta concentración de zinc y arsénico. Esta presa contenía dos balsas donde se lavaban y almacenaban los metales pesados extraídos de la mina.

La responsabilidad medioambiental

medio ambienteEl Medio Ambiente es un derecho y tenemos el deber de protegerlo, además de hacer un uso racional de los recursos naturales. Este derecho lo encontramos en el artículo 45 de nuestra Constitución, se intenta establecer un sistema que compagine la protección del medio ambiente con su utilización.

Muchas actividades pueden dañar el medio ambiente tanto a largo como a corto plazo, puesto que normalmente prima la economía frente a la protección del medio ambiente. Pero no solo por actividades de tercero, en ocasiones debido a accidentes ya sean naturales o humanos podemos encontrarnos con serios problemas ambientales.